Los policías no pueden realizarte revisiones “de rutina” ya que son ilegales; si te ocurre repórtalos - El Zócalo

domingo, 30 de julio de 2017

Los policías no pueden realizarte revisiones “de rutina” ya que son ilegales; si te ocurre repórtalos


Las revisiones de “rutina” son ilegales, así lo dice el Artículo 16 de la Constitución mexicana. Sin embargo, a pesar de que está marcado por la ley, muchos ciudadanos acceden a este tipo de revisiones debido a que desconocen este apartado constitucional.

Al ir manejando tu automóvil o al caminar por la calle es común que un policía te detenga y diga que hará una “revisión de rutina”, esto, a todas luces, es ilegal por varios motivos: ningún servidor público puede molestarte en tu “persona familia, domicilio, papeles o posesiones, sino en virtud de mandamiento escrito de la autoridad competente, que funde y motive la causa legal del procedimiento”.

Antes de cualquier revisión, deben presentar una orden judicial

¿Esto qué quiere decir? Que si un policía te quiere revisar primero debe presentar una orden escrita en donde se indique que eres sospechoso de haber cometido algún delito o en su caso, te tienen que ver cometiendo algún acto ilegal para que la revisión esté fundamentada conforme a la ley.

Este mismo artículo constitucional señala que “toda persona tiene derecho a la protección de sus datos personales, al acceso, rectificación y cancelación de los mismos, así como a manifestar su oposición, en los términos que fije la ley, la cual establecerá los supuestos de excepción a los principios que rijan el tratamiento de datos, por razones de seguridad nacional, disposiciones de orden público, seguridad y salud públicas o para proteger los derechos de terceros”.

Es muy común encontrar en las noticias que elementos policíacos revisaron algún vehículo o una persona ante su “actitud” sospechosa. Esto, cabe aclarar, también es un acto ilegal, ya que esas actitudes observadas por algún servidor público sólo son una percepción personal.

De acuerdo con el Diario Oficial de la Federación (DOF), en su apartado “Recomendación general número 2/2001 sobre la práctica de las detenciones arbitrarias”, dice que las actitudes sospechosas o de marcado nerviosismo no representan “evidencia por la cual los elementos policíacos tengan noticia de un delito, y en esta virtud no se puede señalar que los agentes de referencia puedan legalmente proceder a detener a cualquier persona porque se encontraba en la comisión de un flagrante delito, o a realizarle una revisión corporal”.